LONDON (III)

¡Holita! Seguimos con la serie de post de mis vacaciones…¡gracias por seguirla! :*

 

12 de abril

Por suerte esa mañana desperté prácticamente recuperada, aunque tenía que tomarme la medicación hasta el último día de viaje. Me duché, desayuné y empecé mi ruta diaria: bus, metro y Tesco.

-Tengo que hacer un pequeño inciso para el transporte público.

En cuanto al metro (o tube, como lo llaman allí) todo el mundo llora por lo supuestamente difícil que es moverse en metro por Londres y yo ya iba con todo el miedo porque pensaba que iba a perderme continuamente. Pero no. El primer día le pedí a mi amiga que cada vez que cogiéramos un metro que me explicara como iba y en realidad es bastante fácil, aunque es mejor llevar siempre un Tube map por si las moscas para orientarnos bien, pero no sufráis.

En cuanto a los autobuses funcionan con la Oyster igual, son tarjetas magnéticas así que es muy cómodo. Y es genial ir en los autobuses de dos pisos jiji Ahora son todos modernos pero por suerte de la vida me crucé con uno de los antiguos (ver foto en la galería).

Para moverse en autobús es un poco más complicado. Aquí en España como supongo que será en otros países, tenemos que los autobuses suben por una calle y bajan por la paralela, o si es de dos sentidos, sube por la derecha y baja por el carril contrario. En Londres no. Da igual que al otro lado de la calle tengas otra parada: acabarás en otro sitio distinto a la parada de origen. Para esto lo mejor es descargarte la app Citymapper, que aunque se necesite internet puedes acceder a ella en algún bar y hacer capturas de pantalla y ya está. De esta manera pones la ciudad en la que te encuentras, tu origen y destino y te dice que autobuses puedes coger, y también qué metros, si lo necesitas. Es una app genial y me salvó de algún apuro cuando no quería coger el metro en horas punta.-

Pero volvamos al viaje.

Mis planes para ese día era empezar viendo Westminster Abbey (tendría que haber ido el día anterior pero como estuve en el hospital y la Iglesia cerraba a las visitas a las 3 de la tarde, no pude), después de comprar mi fruta y mi Twix y un mapa nuevo, porque estaba dejando el de mi amiga hecho un cromo. Una vez en la Iglesia, supe que se celebraba un  evento privado y ese día no estaba abierta al público. Yo llamé a este fenómeno La maldición de Westminster Abbey.

De casualidad me percaté de que estaba la Supreme Court of the United Kingdom. Como me he leído muchísimas sentencias de este tribunal durante la carrera me hizo mucha gracia y entré a verla. Fue genial porque estaba yo sola y el señor de seguridad me explicó un poco sobre las salas y me dijo que podía presenciar una vista si quería, pero no tenía tiempo 😦 Cuando salí, me di una vuelta rápida por House of Parliament y el Big Ben y luego me metí en el metro (una curiosidad que se me olvidó ayer: Big Ben es como se llama la campana que está en la Torre del Reloj, pero todo el mundo conoce como Big Ben al conjunto en sí)

Mi siguiente parada fue el Natural History Museum, que me superencantó. El edificio es maravilloso y realmente es muy curioso como se entremezclan los colores de los tochos, además de que tiene muchísimos detalles en la fachada. Ya lo veréis en las fotos, ya. Lo que más ganas tenía de ver del museo era el dinosaurio de la entrada (que sí, es una recreación), porque soy un poco freak de los dinosaurios y el diplodocus es mi dinosaurio favorito en el mundo ❤ (Piecito hizo mucho daño, sí). Una vez en el vestíbulo, el museo se reparte en muchísimas salas de distintas temáticas pero como es normal con mi suerte, la mitad del museo estaba cerrado por obras de remodelación y no pude ver nada sobre minerales y vegetales (tenía especial hype creado por ver la gran secuoya, pero no). Aún y así pude visitar la exposición permanente de animales, la de dinosaurios y la del cuerpo humano. Pasé unas horas geniales. No voy a poner muchas imágenes porque así no “spoileo” a nadie. Yo fui allí sin mirar nada, para encontrármelo de sorpresa, y es lo mejor que pude hacer. La parte que más me gustó fue sin duda la de los dinosaurios. Algunos son recreaciones pero aún y así es maravilloso ver de tan cerca ejemplares que normalmente no puedes ver en cualquier museo. Recomendable 100%.

Cuando salí al mediodía fui a Harrods a comprarle algún dulce típico a mi madre. Tengo que decir que me sentí muy fuera de lugar dando vueltas por el centro comercial. Y mira que ya era raro que en una sala hubiera bolsos carísimos y en otra cercana estuvieran comiendo marisco, o hubieran tiendas. Pero es que es increíblemente grande, ostentoso y lujoso. Después fui a comer a un Garfunkel’s. Ni fu ni fa. Comí hamburguesa con patatas y ensalada y me costó unas £12. Para todo lo que había llegado a pagar, no estuvo nada mal. Un 7,5/10.

Después conseguí reunirme con mi amiga y me llevó a un paseo exprés por el centro comercial Liberty, Carnaby Street, Regent’s Street, Covent Garden y Neal’s Yard. En Regent’s Street me llevó a Hamleys, una juguetería de 5 pisos donde hay de TODO. Entras allí y te conviertes en niño otra vez. En la cuarta planta hay una zona de merchandising de todo tipo y…¡¡con cosas de Harry Potter!! Como buena fan que soy lo miré y remiré todo y me puse los dientes largos. Consejo que yo misma no seguí: si tenéis intención de compraros una varita de HP hacedlo aquí. A parte de que es un lugar que vale MUCHO la pena ver, están casi a la mitad de precio y es merchandising original. No lo dejéis escapar como yo, que ahora lloro.

En cuanto a Covent Garden me pareció muy agobiante. Es un barrio en el cual hay una especie de mercadillo un poco pijo y caro y estaba llenísimo de gente. Neal’s Yard es un rincón adorable y aunque es un lugar muy recomendado, si no tenéis tiempo de sobra tampoco creo que se eche a perder el viaje por no verlo.

De allí cogí un metro para coger la línea Jubilee para ir al DLR dirección Greenwich. En serio, Londres es enorme. Cada día de la casa donde estaba (y era una zona 3) tardaba como 40 min. en llegar al centro. Y no está lejos en el mapa, en serio, pero es una locura lo tremendamente grandioso que es. Fin del flipe.

El DLR es una especie de renfe estilo monorraíl muy chachi que se coje en dos lugares del centro, la parada Tower Hill y Bank, y si podéis evitar a toda costa en todos los momentos hacer transbordos en Bank, mejor. Es horrible. Pero a lo que iba. Llegué a Greenwich (y si tenéis que preguntar, no digáis Greenwich, porque os mirarán raro y no os entenderán; tenéis que decir “Greenich”. Muy normal todo.

El barrio-pueblo de Greenwich es súper cuqui. No hay otra palabra. Es tranquilo, al lado del río Támesis. Lo primero que ves es el Cutty Sark, un velero tipo clipper pre-ci-o-so. Tras un paseo un poquito largo, llegué a la Old Royal Naval College. Es el segundo lugar que más ganas tenía de ver. Es un sitio maravilloso. No tengo palabras para describirlo. Tendréis que ver las fotos, que no le hacen justicia.

Dando un largo paseo hacia arriba de una pequeña montaña, nos encontramos con Greenwich Park y el observatorio de Greenwich. Uno de mis mejores recuerdos del viaje es llegar al césped, estirarme y comerme una manzana mientras miraba a la gente jugar, tocar la guitarra, correr…Es increíble como una ciudad tan grande puede hacerte sentir bien aunque estés solo, así que es una ciudad totalmente recomendable para viajar en solitario.

Cuando reemprendí el camino, subí hasta el observatorio de Greenwich, que con mi suerte, ya estaba cerrado. Por suerte pude disfrutar de unas vistas increíbles.

Al final, bajé de nuevo al pueblo, me di un paseo y cogí el DLR de vuelta. Acabé llegando a casa muy tarde, pero muy contenta. Esa es otra de las cosas que me ha sorprendido de Londres: poder ir sola por la calle de noche sin sufrir por si puede pasarme algo. A todas nos ha pasado alguna vez que hemos salido de fiesta y hemos tenido que ir con mil ojos a la vuelta, o incluso de día, tener que vigilar dependiendo del sitio por el que vayamos. Aquí no. Puedes ir a las 3 de la mañana sola que no pasa absolutamente nada y eso ayudó muchísimo a mejorar la experiencia de Londres.

Ese día me pegué un capricho y cené una hamburguesa con patatas y me fui a dormir, con muchísimas ganas de que fuera al día siguiente porque…¡¡¡¡¡Nos íbamos al Warner Bros Studio Tour London: The making of Harry Potter!!!!!

 

Continuará………. 🙂

 

Eris.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s